El concierto que el rapero Kendrick Lamar tenía programado para el 27 de septiembre en el Vive Claro de Bogotá fue cancelado a última hora, según confirmaron los organizadores. Se culpa a fallas logísticas del recinto y del promotor, mientras los asistentes denunciaron demoras para entrar al palco y caos en las filas.
Fallas técnicas y dificultades logísticas
Organizadores del evento señalaron en un comunicado que la presentación fue pospuesta por “dificultades logísticas del promotor y del recinto”, sin entrar en detalles. Aseguraron que Kendrick Lamar estaba listo para presentarse y que la responsabilidad recaía en aspectos estructurales y técnicos del recinto Vive Claro.
Versiones periodísticas indican que cambios en el escenario relacionados con pirotecnia no autorizada por la autoridad de bomberos del Distrito podrían haber sido un punto determinante.
Se reportó que los asistentes habían estado en filas por más de cinco horas antes de conocerse la cancelación. Algunos medios locales reportan que ciertos espectadores intentaron ingresar al recinto por la fuerza ante el desconcierto generalizado.
El concejal José Cuesta Novoa afirmó que había solicitado al alcalde Carlos Fernando Galán el cierre del escenario debido a presuntas fallas estructurales.
Procedimiento de devolución
Las empresas organizadoras (Páramo Presenta, Live Nation y Ocesa) aseguraron que los reembolsos se harán automáticamente mediante el método de pago original a través de Ticketmaster. Para quienes compraron entradas por terceros, se les pidió contactar directamente con esos vendedores.
Aunque la presentación bogotana fue cancelada, el Grand National Tour de Kendrick Lamar sigue programado. Sus siguientes paradas incluyen São Paulo (30 de septiembre), Buenos Aires (4 de octubre) y Santiago de Chile (7 de octubre), antes de continuar hacia otros continentes.
Efecto sobre la confianza en conciertos masivos
La cancelación genera interrogantes sobre la seguridad, permisos y capacidad logística de escenarios grandes en Colombia. Varios asistentes manifestaron descontento por la falta de información clara durante el proceso.
La concejala Quena Ribadeneira, quien ha manifestado críticas previas sobre construcción y permisos en escenarios, cuestionó públicamente la capacidad técnica del recinto para afrontar eventos de este nivel.
Las organizaciones encargadas del evento se encuentran bajo presión por explicar claramente los motivos técnicos o estructurales que llevaron a la cancelación, especialmente ante la gran cantidad de asistentes afectados.
La situación podría repercutir en decisiones de permisos futuros para conciertos de gran escala en Bogotá y en la evaluación por parte de autoridades culturales y del Distrito.



