Las intervenciones buscan recuperar corredores estratégicos para la movilidad urbana, el transporte de carga y la actividad floricultora de El Rosal, uno de los principales municipios productores de flores de Cundinamarca.
El Rosal, Cundinamarca, avanza en un paquete de obras de infraestructura vial que supera los $10.900 millones, con intervenciones dirigidas a mejorar algunos de los corredores más importantes del municipio y facilitar el desplazamiento de vehículos particulares, transporte intermunicipal y camiones vinculados principalmente a la actividad floricultora.
Las obras se concentran en varios puntos de la red vial urbana y rural, entre ellos la calle Décima, la vía El Rosal–Subachoque y sectores urbanos de los barrios Alejandría y Bando. A estas intervenciones se suma la reposición de una red de alcantarillado en uno de los accesos al casco urbano.
De acuerdo con la información entregada por la Gobernación de Cundinamarca, por estos corredores circulan diariamente cerca de 3.500 vehículos de carga pesada, relacionados con el movimiento de insumos agrícolas y la salida de productos de la industria floricultora.
La calle Décima, una de las principales intervenciones
Uno de los frentes más importantes se desarrolla sobre la calle Décima, corredor de aproximadamente 1,8 kilómetros que cumple una función estratégica para la actividad económica del municipio.
La intervención contempla el levantamiento de sectores deteriorados, fresado, reparación de puntos críticos y renovación de la carpeta asfáltica. Para este frente fueron destinados alrededor de $5.000 millones a través del Instituto de Infraestructura y Concesiones de Cundinamarca.
La importancia de esta vía está relacionada con el movimiento diario de productos e insumos que requiere el sector floricultor. El deterioro de la infraestructura había convertido la recuperación de este corredor en una de las necesidades de movilidad del municipio.
El alcalde de El Rosal, Jorge Mican, explicó que la calle Décima tiene un papel central debido a que concentra buena parte del ingreso y salida de productos y trabajadores. Según sus declaraciones, el municipio registra un flujo cercano a 3.500 vehículos diarios y alrededor de 60.000 personas ingresan diariamente a trabajar, de acuerdo con las cifras entregadas por la administración municipal.
También intervienen la vía hacia Subachoque
El paquete de obras contempla además la intervención de aproximadamente un kilómetro de la vía El Rosal–Subachoque, específicamente en el sector de El Rodeo.
Para este tramo, la Gobernación de Cundinamarca destinó cerca de $2.900 millones, con el objetivo de mejorar las condiciones de circulación de uno de los corredores que conecta al municipio con su entorno regional.
Esta vía tiene importancia tanto para la movilidad cotidiana como para las actividades productivas de la zona, particularmente por el tránsito de vehículos asociados al sector agrícola y floricultor.
Obras urbanas en Alejandría y Bando
La transformación vial también incluye sectores dentro del casco urbano.
En los barrios Alejandría y Bando se adelantan trabajos de pavimentación urbana que cuentan con una destinación cercana a los $3.000 millones.
Estas intervenciones buscan mejorar las condiciones de las vías que utilizan diariamente residentes, trabajadores y transportadores, además de contribuir a la recuperación de la malla vial interna del municipio.
Alcantarillado: una obra que acompaña la recuperación vial
El proyecto regional también incorpora infraestructura que no está relacionada exclusivamente con el pavimento.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) destinó otros $3.000 millones para la reposición de la red de alcantarillado ubicada en la segunda entrada del casco urbano.
La intervención resulta relevante porque la renovación de las redes de servicios públicos permite acompañar los trabajos de recuperación de las vías y reducir el riesgo de que nuevos problemas en la infraestructura subterránea obliguen posteriormente a intervenir nuevamente los corredores pavimentados.
Una infraestructura clave para la economía floricultora
El Rosal tiene una fuerte vocación agrícola y, particularmente, floricultora. La recuperación de sus vías tiene por ello un impacto que va más allá de la movilidad de los habitantes.
Los corredores intervenidos son utilizados para transportar insumos hacia los cultivos y movilizar la producción que posteriormente sale hacia diferentes mercados. En consecuencia, las condiciones de las vías también inciden en los tiempos de desplazamiento y en la logística de las actividades productivas.
La Gobernación señala que el paquete de obras busca precisamente recuperar corredores urbanos y accesos que soportan buena parte del movimiento de carga del municipio.
Los cierres serán parciales durante los trabajos
Mientras avanzan las intervenciones, se han programado cierres parciales con el propósito de mantener la circulación del transporte intermunicipal y de los vehículos de carga que ingresan y salen de las fincas de la Sabana de Bogotá.
Por esta razón, los conductores que transiten por El Rosal deberán tener en cuenta las modificaciones temporales en la movilidad y atender las indicaciones establecidas durante la ejecución de los trabajos.
Una apuesta por mejorar la conexión regional
Con una inversión superior a los $10.900 millones, El Rosal avanza en la recuperación de varios corredores que cumplen funciones tanto urbanas como productivas.
La intervención de la calle Décima, el mejoramiento del tramo hacia Subachoque, las obras de pavimentación urbana y la renovación del alcantarillado forman parte de un conjunto de trabajos que busca mejorar la infraestructura del municipio y responder a las necesidades de movilidad generadas por su crecimiento y por el peso que tiene la floricultura en la economía local.
La ejecución de estas obras se suma a otros proyectos de infraestructura vial que se han desarrollado en la zona y que buscan fortalecer la conexión de El Rosal con los municipios de la Sabana Occidente.



