Cundinamarca, 3 de septiembre de 2025. El gobernador Jorge Emilio Rey anunció una nueva inversión de $190.000 millones destinada al mejoramiento de la infraestructura vial y social en 62 municipios del departamento, reafirmando el compromiso de su administración con el desarrollo regional.
“Con esta cifra ya llevamos firmados convenios, licitaciones y contratos por 1.5 billones de pesos, y estamos listos para tramitar $500.000 millones más ante la Asamblea Departamental”, destacó el mandatario.
Vías que transforman vidas
Uno de los ejes centrales será la intervención en nueve corredores viales estratégicos, con una inversión superior a $149.000 millones, beneficiando directamente a comunidades que por años han pedido mejoras en su conectividad:
• Zipaquirá – Pacho – La Palma
• Pico de Gallo – inspección La Paz (Guaduas)
• Boquerón – Pandi – Venecia – Cabrera
• Palestina – Liberia – cruce Viotá – Viotá
• Vergara – Nocaima
• Mámbita – Mámbita 2 – Soya – San Pedro de Jagua (Ubalá)
• Cruce Marginal de la Selva – Medina
• Fómeque – inspección La Unión
• Sector El Ramal (Fosca) – Gutiérrez
Además, se invertirán más de $20.000 millones en 151 placa huellas para 53 municipios, mejorando la movilidad en zonas rurales.
Educación, cultura y espacios para la gente
El paquete de inversiones no solo se centra en vías. También se destinarán recursos a la segunda etapa del megacolegio José María Obando en El Rosal, a centros culturales, plazas de mercado y Centros de Desarrollo Infantil (CDI) en Ubalá, Guayabetal, Yacopí y Nariño.
En el ámbito recreativo, se construirá el parque Guayabal en El Peñón, se avanzará en el Malecón de Guataquí y se levantarán tres puentes vehiculares en Pacho, Gachetá y Guaduas, proyectos que impactarán la seguridad y el desarrollo de miles de familias.
La directora del ICCU, Yesenia Herreño, resaltó que este esfuerzo es el resultado del trabajo conjunto entre la Gobernación y los municipios:
“Los convenios ya están en la plataforma Secop, a disposición de cualquier ciudadano que desee verificar la información. La transparencia es clave para que este esfuerzo se convierta en una realidad”.
Más allá de las cifras, cada peso invertido significa mejor acceso a la educación, caminos dignos para los campesinos, espacios seguros para los niños y nuevas oportunidades para los jóvenes y familias cundinamarquesas.
Cundinamarca vive un momento histórico, en el que la infraestructura se convierte en motor de desarrollo y esperanza para miles de ciudadanos.



