La Selección Colombia femenina entregó el alma, hizo historia y tocó el cielo con las manos, pero la gloria quedó en los pies de Brasil. A pesar de los cuatro goles y una entrega absoluta, la tricolor cayó 5-4 en los penales.
Lima, Perú | 2 de agosto de 2025
Deportiva – Periódico Orientación
La Selección Colombia femenina vivió una noche inolvidable, desgarradora y heroica en la final de la Copa América Femenina 2025. En el Estadio Monumental de Lima, y ante un escenario colmado de emoción, el equipo nacional empató 4-4 ante la poderosa Brasil, en el que ha sido uno de los partidos más emocionantes en la historia del fútbol femenino sudamericano.
Pero el desenlace fue cruel. En la definición desde el punto penalti, Brasil se impuso 5-4 y se consagró campeón. Colombia, aunque derrotada, salió aplaudida, admirada y con el respeto de todo un continente.
Un corazón que no dejó de latir
Desde el primer minuto, Colombia jugó con el alma. El equipo dirigido por Ángelo Marsiglia se puso en ventaja en tres ocasiones, con goles de Mayra Ramírez, Linda Caicedo, Daniela Montoya y Catalina Usme, demostrando que esta generación no solo compite: hace historia.
Fue la primera vez en la historia que Colombia le marcó cuatro goles a la selección brasileña femenina, un dato que no solo rompe estadísticas, sino que refleja el crecimiento, el carácter y el talento de una selección que hoy no solo representa al país, sino a toda una nueva generación de mujeres valientes.
Un país de pie, a pesar del dolor
Cuando el silbato marcó el final, muchas lágrimas corrieron en el rostro de las jugadoras. Lágrimas de orgullo, de rabia contenida, de entrega absoluta. En cada casa colombiana, en cada barrio y pueblo, el país sintió la misma punzada. Pero también el mismo orgullo.
“Jugamos con el alma. Luchamos hasta el final. Esta camiseta no se mancha. Hoy hicimos historia”, dijo entre lágrimas Catalina Usme, la eterna capitana.
Más que una final, un despertar nacional
•Colombia obtuvo el subcampeonato continental, mostrando el mejor nivel futbolístico de su historia.
•Por primera vez, Brasil recibió 4 goles en una final de Copa América.
•Colombia aseguró su cupo a los Juegos Olímpicos de París 2028.
• Se incrementó el interés nacional por el fútbol femenino, con miles de nuevas jugadoras inscritas en escuelas deportivas.
Una derrota que vale como victoria
Esta no fue una derrota. Fue una confirmación de lo que somos capaces como país. De que cuando jugamos juntos, cuando confiamos en nuestros talentos y creemos en nuestras mujeres, podemos pelearle de tú a tú a cualquier potencia mundial.
Colombia no ganó el trofeo, pero se llevó el respeto de todo el continente. Y lo más importante: sembró una semilla en el corazón de cada niña que hoy quiere soñar con ser futbolista profesional.
Gracias, guerreras. Hoy todo un país se pone de pie por ustedes.



